Durante el último medio siglo, la historia del al-Andalus ha experimentado una evolución excepcional. El arabismo tradicional ha dejado paso a una renovación de los estudios en todos los campos de la historiografía sobre el mundo andalusí. La edición rigurosa de crónicas y la arqueología han proporcionado los instrumentos para situar a al-Andalus en el contexto de las sociedades islámicas del periodo medieval y, al mismo tiempo, para reconocer su especificidad.
Sobre estas bases metodológicas, la historia rural, la historia urbana, la historia de los grupos sociales andalusíes han adquirido una solidez reconocida. Al mismo tiempo, las dinámicas políticas del emirato, el califato y los sultanatos taifas han sido objeto de una atención renovada y, en particular, los periodos almorávide, almohade y nazarí han perdido el halo de decadencia que los rodeaba para ser parte de una historia política actualizada. Por último, la riqueza cultural de al-Andalus también ha experimentado una vibrante expansión. Este florecimiento necesitaba una revisión de todos estos temas y esta obra atiende a esa exigencia fundamental.
Lo hace, además, como homenaje a Philippe Sénac, protagonista con una cohorte de historiadores hispanistas de este auge de los estudios andalusíes. Discípulo de Georges Duby, Pierre Toubert y Pierre Guichard, sus trabajos sobre la Marca Superior, los carolingios y los califas cordobeses y los precintos de la conquista suponen una aportación esencial en esta nueva historia de al-Andalus.




